19 de diciembre del 2009.
Preparándonos
La tarde anterior nos juntamos en Paraná con Gabi y Juan. Cuando nos decidimos por salir aún estando ese alerta de lluvias que podía suspender todo el evento, sólo pudimos conseguir boletos de ómnibus para el otro día a las 6.45hrs a la proclamada ciudad del riel, Basavilbaso.
Tras una siesta nocturna, estuvimos en la terminal de ómnibus paranaense. El sol estaba saliendo en un cielo despejado, y hacía tanto calor como el día anterior. Atravesé por primera vez las pampas entrerrianas, colmadas de trigos, maíces y en mucho menor cantidad, soja. Sólo las recurrentes lomadas y colinas del trayecto me mantenían en la conciencia de que no estábamos entre campos santafesinos.
Esquema del predio ferroviario Basavilbaso.
Cerca de las 11hrs estábamos llegando a Basavilbaso. Gabi se desbocaba por indicarme de qué ramal era cada vía, cómo empalmaban a la estación, y la historia de los edificios ferroviarios de la ciudad. Realmente marea un poco el entramado de vías. Frente al predio de la primer estación de trenes, bajamos en la pequeña parada de ómnibus de Basso, como le dicen los regionales.








