Imagen de cabecera: GT22 9085

Si condujo el pinamarense el 20 de setiembre del 2009, condujo el servicio nocturno de y a mardel tantas veces conmigo arriba -incluyendo un rescate de 'el plateado'-, y para rematar, nos vino a buscar desde Sierra a Bahía aquel 4 de marzo del 2011... ¿está mal que la considere una compañera de viaje?


La lluvia en la mirada de los otros.

Adaptado a la historia del final al principio, y viceversa > el capítulo antes del principio.

trenazul dijo...

Es la paciencia de esperar la lluvia, y sobre eso hacer tan grande su meditación, su pensamiento, que perdía la atención de lo que pasaba en la vereda... obviamente estaría muy concentrada en saber lo que pasaba en el cielo.

Y el transeúnte que pasó, algo agobiado por la humedad del ambiente, la vió y [quizás] en ese momento puso los ojos en la misma expresión con los que ella miraba el cielo. Pero siguió; si esos ojos que se perdían en el cielo, miraban con ansias algo que él nunca podría ofrecerle.

Ella esperaba la lluvia, y sabía que en algún momento la iba a poder alcanzar. En cambio él sabía que por mucho que esperara, no iba a llegar a la ventana.


Viene de contar el capítulo antes del principio: 'A la siesta'

Aquí empieza la historia (y termina la redacción).

____
Escrito por Trenazul, el 1 de diciembre del 2008.
Publicado originalmente en el blog de Rayuela: En Zigurat.

1 Comentarios:

  1. oHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!recuerdo este comentario! así,de a poco, iba creciendo no sólo la lluvia, sino también Lila!
    me emociona
    besos*

    ResponderEliminar

. Enlaces recomendadísimos.